viernes, 29 de diciembre de 2006

Juegos Olímpicos


EFE

PEKÍN

El Gobierno chino anunció el jueves que está estudiando prolongar las nuevas medidas temporales para periodistas extranjeros de cara a los Juegos Olímpicos de 2008, que son más abiertas que las actuales, hasta después de esa fecha.
El director de la Oficina de Información del Consejo de Estado dijo el jueves en rueda de prensa que estas regulaciones, que facilitan la movilidad de la prensa extranjera (aunque la siguen limitando en áreas difíciles para el gobierno comunista como el Tíbet y Xinjiang), podrían prolongarse si funcionan.
"Si se demuestra que las nuevas regulaciones son benéficas para nuestro desarrollo e intercambio con los medios extranjeros, y si ayudan a la comunicación con la comunidad internacional, entonces imagino que no habrá necesidad de cambiar la política", dijo el director Cai Wu.
Cai subrayó que se trataba de "una opinión personal" y no de un anuncio oficial.
Las nuevas regulaciones fueron anunciadas el 1° de diciembre y se aplicarán entre el 1° de enero próximo y el 17 de octubre de 2008.
Con ella, los periodistas extranjeros afincados en China y los que vengan a cubrir los Juegos podrán moverse libremente por todo el territorio, realizar entrevistas con permiso del entrevistado, entrar y salir del país libremente, importar temporalmente material de trabajo y contratar a personal chino.
La ley anterior, de 1990, exige a los periodistas un permiso para viajar por China fuera de la ciudad en la que están registrados, entre otras limitaciones.
En la actualidad hay en China 606 periodistas extranjeros acreditados por 319 medios de 49 países.
Además, entre 3.000 y 5.000 periodistas extranjeros visitan cada año el país asiático, un hecho impensable antes de la apertura de China (década de 1980) cuando el contacto con el exterior era casi inexistente.
La información sobre China en la prensa extranjera aumentó desde un 30 hasta un 40 por ciento en 2006.
"Los informes positivos u objetivos" sobre China de la prensa foránea "son todavía una pequeña proporción", opinó Cai, que añadió que había aumentado mucho la "objetividad en economía y sociedad".
"Algunos medios de renombre publicaron reportajes de investigación y comentarios sobre China realizados por personas que nunca vinieron a China ni saben nada de China, pero basan sus informes en materiales provistos por algunas fuentes que no son de confianza", dijo el director.
Pekín criticó a menudo a la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), que en los últimos años calificó a China como "la mayor prisión del mundo para periodistas" por mantener encarcelados a más de 50 profesionales que publicaron informes críticos con el Gobierno.