miércoles, 14 de febrero de 2007

Pekín continúa el veto acceso corresponsales al Tíbet pese promesas apertura


El gobierno chino continúa el veto al acceso de los corresponsables extranjeros al Tíbet, lo que el Ministerio de Exteriores chino justificó hoy que se debe a las 'condiciones especiales de esa región', pese a que desde el 1 de enero rige una normativa que les da mayor libertad de movimiento.Ante las quejas de medios extranjeros, que han intentado sin éxito enviar periodistas al Tíbet desde esa fecha, la portavoz de la Cancillería china, Jiang Yu, señaló que las limitaciones se basan en 'las restricciones que plantea el medio ambiente natural' de esa región, situada a más de 4.000 metros de altura.'Para informar sobre el Tíbet hay que tener en cuenta la nueva regulación, pero también las normativas de las zonas locales', aseguró en rueda de prensa la portavoz, pidiendo a los periodistas que contacten con los departamentos de AAEE de los lugares a los que viajen por motivos de trabajo, como antes de que se aprobara la nueva normativa.Para facilitar el trabajo a los corresponsales de cara a los próximos Juegos Olímpicos de Pekín 2008, China creó una regulación (vigente desde el 1 de enero de 2007 hasta el 17 de octubre de 2008) que reduce pesados trámites burocráticos para poder ejercer el oficio periodístico.Según prometió el Ministerio de AAEE, la regulación 'permitirá a los periodistas extranjeros afincados en China moverse y trabajar libremente por casi todo el territorio'.El 'casi todo' parece no abarcar al Tíbet, región de dos millones de kilómetros cuadrados cuyo líder religioso y espiritual, el Dalai Lama, está exiliado desde 1959, cuando fracasó una rebelión del pueblo tibetano contra la ocupación militar china.Uno de los cambios más destacados es que a partir de ahora en teoría se puede entrevistar a un ciudadano chino directamente, mientras que antes era necesario pedir permiso a las autoridades (trámite que muchas veces no se respetaba).Aunque la llegada de la nueva regulación fue aplaudida por organizaciones críticas con Pekín como Reporteros Sin Fronteras (RSF), lo cierto es que en las zonas alejadas de la capital china o la metrópolis de Shanghai apenas se conocen, por lo que las dificultades son casi las mismas que antes.
Terra Actualidad - EFE